Método
Cómo trabajamos una cuenta publicitaria
El método que KOMP sigue en cualquier cuenta, sea de Google, de Meta o de ChatGPT: primero entender dónde se va el dinero, después ordenar la cuenta, y solo entonces lanzar, medir y corregir.
Los pasos, en orden
Diagnóstico
Acceso a las cuentas y a la analítica para ver el reparto real del gasto y comprobar si lo que se está contando como conversión lo es de verdad: eventos duplicados, formularios que disparan dos veces, clics contados como venta. Sin este paso, cualquier propuesta es una suposición con formato de plan.
Estructura por intención
Reordenación de las campañas según lo que el cliente potencial quiere conseguir, no según el organigrama del catálogo, y con la marca separada del resto. Es lo que permite leer después qué parte del gasto está trabajando y cuál solo acompaña.
Medición antes de lanzar
Conversiones definidas una a una, etiquetado comprobado con un envío real y consentimiento de cookies resuelto antes del primer clic pagado. Si la medición llega después de la campaña, el primer tramo de inversión se gasta a ciegas y no hay forma de recuperarlo.
Página de destino
Revisión de la página a la que llega el clic y, si hace falta, construcción de una nueva. Es la mitad del resultado y la parte que casi nadie toca al contratar campañas, porque suele estar en manos de otro proveedor.
Puesta en marcha por fases
Arranque por lo que tiene la intención más clara, para aprender con el menor gasto posible antes de abrir el resto. Abrirlo todo a la vez multiplica el gasto de aprendizaje y no acelera nada.
Revisión, corrección e informe
Términos, públicos, creatividades y reparto de presupuesto se revisan con lo que muestran los datos, y cada cambio queda escrito con su motivo. La cuenta se revisa cada 15 días, y cada mes llega un informe que explica qué se gastó, qué entró y qué se cambió.
El mismo método en los cuatro servicios
Cambia la plataforma, no el orden. Cada pilar explica qué significan estos pasos en su canal.
Lo esencial
KOMP gestiona la inversión publicitaria en Google, Meta y ChatGPT, y construye las páginas donde aterriza esa inversión.
El orden de trabajo es siempre el mismo: diagnóstico, estructura por intención, medición comprobada y solo entonces lanzamiento.
La página de destino se trata como parte de la campaña, porque una campaña no rinde más que la página a la que lleva.
Cada cambio en una cuenta queda escrito con su motivo, de modo que se pueda discutir o deshacer.
La cuenta publicitaria, el píxel y el dominio son siempre del negocio, con su histórico y sus datos.
El servicio se presta para toda España, con el mismo método en cualquier ciudad.
El siguiente paso
¿Quieres ver cómo se aplicaría a tu cuenta?
El diagnóstico es el primer paso y no depende de que haya presupuesto de por medio.