Precios
Qué hace subir o bajar el precio
No hay una tarifa única porque no hay un solo trabajo. Esto es lo que mueve el coste, explicado antes de que preguntes.
Dos partidas que no hay que mezclar
No publicamos una tarifa porque no tenemos una sola. Lo que sí podemos explicar es qué hace que gestionar una cuenta cueste más o menos, que es exactamente lo que necesitas saber para comparar dos presupuestos que a primera vista parecen lo mismo.
Hay además dos partidas que conviene no mezclar. La inversión publicitaria se paga a la plataforma —Google, Meta u OpenAI— desde la cuenta del anunciante, y es dinero que decides tú. La gestión es el trabajo de montar esa cuenta, vigilarla y corregirla. Cualquier propuesta que las presente juntas en una sola cifra esconde una de las dos, y casi siempre es la que más te interesa ver.
La consecuencia práctica de separarlas es que puedes subir o bajar la inversión sin renegociar la gestión, y que sabes en todo momento cuánto te está costando cada cosa.
Los factores, uno a uno
Cuántos canales hay que sostener
El estado de partida de la cuenta
Si la medición existe o hay que montarla
Catálogo o captación de contactos
Producción de creatividad
Si la página de destino sirve
Número de mercados e idiomas
Ritmo al que hace falta responder
Lo que sí te decimos antes de empezar
Lo que sí te decimos siempre antes de empezar: qué entra en la gestión, qué no entra, cada cuánto se revisa la cuenta y qué información vas a recibir en cada informe.
Y si al ver tu situación creemos que todavía no te compensa contratar gestión —porque el presupuesto no da para acumular datos con los que decidir, o porque el problema está en la web y no en los anuncios—, lo decimos. Es más barato para todos que descubrirlo tres meses después.
Si estás comparando propuestas, hay cuatro preguntas que conviene hacerle a cualquier agencia, incluida esta: si la inversión y la gestión van separadas en la factura; a nombre de quién quedan la cuenta publicitaria y el dominio; qué pasa exactamente si decides marcharte; y qué se hace cuando una campaña no funciona. Las respuestas a esas cuatro explican más que cualquier caso de éxito.
El siguiente paso
Pide un presupuesto con tus números encima de la mesa
Con lo que inviertes hoy y lo que quieres conseguir, la conversación deja de ser teórica.